Argentina – India: Entre el dinero y las ganas de aprender – Primera parte


Por Laura Rodríguez*

Mientras realizaba una búsqueda en Internet para un posible proyecto intercultural en secundaria, recibí un mail de India. Geetha Saleem, profesora y coordinadora de inglés de una escuela primaria en Bangalore, Amara Jyothi Public School, estaba interesada en contactar docentes de otras partes del mundo que desearan participar en un intercambio virtual. El tema a abordar era “El dinero” y me invitaba a colaborar de la manera que creyera más conveniente.

En ese momento estaba a cargo de tres grupos en quinto y sexto grado en la Escuela Número 18 Julián Aguirre de Gonnet. Como docente y ex Becaria de Buena Voluntad de Rotary, siempre valoré las experiencias interculturales relacionadas con la educación. Sin embargo, la propuesta de Geetha llegó en un momento de inseguridad personal y profesional. Las medidas de distanciamiento social a causa del Covid-19 habían colocado a toda la comunidad educativa en una situación crítica. De la noche a la mañana, nos vimos obligados a enseñar y aprender en la virtualidad y el impacto para las familias con dificultades socio-económicas se había hecho sentir con mayor crudeza. La mayoría no contaba con buen acceso a Internet y los celulares debían compartirse entre varios hermanos. También era escaso el tiempo para acompañar a los hijos en tareas escolares y la gran incertidumbre sobre el porvenir dificultaban la adaptación a la nueva realidad.

En tal escenario, Inglés fácilmente se convertía en una asignatura prescindible o ignorada. En consecuencia, muchos docentes nos vimos externa e internamente impulsados a desarrollar la mayor creatividad posible para contener a nuestros grupos y ofrecerles propuestas pedagógicas significativas. En un intento por llegar a todos, cada semana utilizaba Google Classroom, Google Meet y Whatsapp. Habíamos trabajado con libros de texto de años anteriores, historias en PowerPoint, canciones, poemas y juegos. Estábamos cerrando el año y mi gran pregunta era: ¿Estábamos en condiciones de embarcarnos en un proyecto intercultural casi al final de un ciclo académico tan difícil?

Algo me dijo que valía la pena intentarlo. Tan pronto como tomé la decisión, me reuní con Geetha y las directoras de ambas escuelas para diseñar un plan de trabajo. Acordamos que los grupos harían presentaciones orales sobre el dinero de cada país en un encuentro sincrónico por Zoom.

En las clases siguientes, les dije a mis alumnos que aunque teníamos poco tiempo, comenzaríamos un tema nuevo, que debíamos prepararlo muy bien porque en India había chicos y chicas de una escuela que querían conocerlos e intercambiar experiencias, y que como no hablaban español, todo el encuentro sería en inglés. Hubo reacciones de todo tipo, pero triunfó el entusiasmo. Sus caritas de asombro, las expectativas de las directoras y el acompañamiento de colegas en uno y el otro lado del océano me hicieron saber que había mucho en juego, y que ya no había vuelta atrás.

*Laura Rodríguez es Profesora en Lengua y Literatura Inglesa (UNLP) y Traductora Pública en Inglés (UNLP). Se encuentra finalizando sus estudios en Enseñanza de ELSE (UNSAM). Se desempeña como docente en la FaHCE y en escuelas públicas de la Provincia de Buenos Aires, donde ha llevado a cabo diferentes proyectos interculturales.

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